martes, noviembre 17, 2009

EL RETORNO DEL REY - Primera Parte

Nos estamos permitiendo compartir contigo esta pieza que conlleva un valor extraordinario y que merece leerse y reflexionarse. Para la enorme mayoría de los que hemos sido lavados del cerebro con las políticas de educación a favor de la “Democracia”, resultará un refulgente faro que nos aclarará las sombras que están cubriendo nuestro destino. Esta pieza está tomada del excelente sitio con una riqueza intelectual formidable Journal du Cercle de la Rose Noire ( La Rosa Negra) y el artículo original en Inglés lo pueden leer haciendo click en el título.
La traducción del Inglés al Español es de su servidora. ¡Disfrútenlo pero también reflexiónenlo! Y ¿Por qué no? ¡Actuemos!
==PUBLICACION CON FINES NO COMERCIALES SINO MERAMENTE EDUCATIVOS==
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LA MONARQUIA Y LA TRADICION

Por: Archonis

Hace poco terminé de leer el libro “Montando al Tigre” de Julius Évola. Hizo surgir interesantes interrogantes con respecto a ciertos asuntos en los que he estado pensando bastante, que tiene que ver con el cuerpo de la obra de Évola y no solo este libro en particular. Évola ha sido tachado de Fascista, Nazi, etc., pero esas definiciones están equivocadas. Si algo es Évola, es Monarquista, y tengo que confesar que siempre he tenido esas mismas inclinaciones también aún cuando fui alguna vez Anarquista de Extrema Izquierda.

Hay algo sobre las instituciones de la Monarquía que existían en los tiempos antiguos, cuando se tenía verdaderos reyes guerreros, reyes sacerdotes, eso a mí me parece que resuena a un nivel mucho más alto que todo lo que existe ahora. Y también se puede argumentar que los campesinos y siervos amaban a su Rey o a su Reina y darían sus vidas por ellos aún cuando odiaran a su señor feudal. Parece que la Monarquía resuena fuertemente en la psique de la humanidad y esto es verdad hasta en América, pues no nos llenamos de noticias de las Familias Reales y muchos están fascinados con la Monarquía y sus instituciones. En mi punto de vista, en los inicios de la historia Europea hubo grandes soberanos. Vi la película “Elizabeth” no hace mucho y no cabe duda de que la Reina Isabel trascendió las locuras humanas normales de una mujer y llegó a un nivel de sacrificio y nobleza con respecto a Inglaterra que pudo compararse únicamente con el mayor héroe o místico. Yo hubiera estado honrado de haber vivido bajo Alejandro Magno, que era un conquistador despiadado pero un gobernante benigno. Si Alejandro pudiera ver el sufrimiento que existe ahora en nuestro desaliñado mundo industrial, con toda seguridad estaría horrorizado. Por la maldad de estos días desde la muerte de las Monarquías y el advenimiento de los Estados- Nación basados en la Economía, es que la época presente y sus instituciones mediocres y brutales no solo desgastan el cuerpo con fatiga de trabajo y la mente con vejaciones, sino que también asesinan el alma. No sólo en la gente, sino en todo. Es por ello que los últimos 300 años han sido de la más profunda maldad en la historia humana. Porque hasta en el reinado del Eclesiástico Sacro Imperio Romano, la gente en general tenía todavía un sentido de básica humanidad.

Ahora tiene uno que tirar esa humanidad a la basura para poder llegar a cualquier lugar en un mundo al que se le predica la fuerza, el fraude, la brutalidad y la explotación de la peor clase, envuelto en un disfraz de mentiras. Es cierto que para el Siglo 15 y más allá, las Monarquías de Europa se habían degradado. Se pasó de los Reyes que dejaban sus tronos para ir a la batalla al Dandismo y Parasitarismo sin valor de las clases ociosas. Pero hasta estos currutacos tenían un alto grado de cultura, de estética y de interés en cosas que traían sobre temas de nobleza y honor, que los brutos plutócratas que existen ahora, que no son nada más que salvajes de mente esclavista y puercos codiciosos a los que sólo les importan los crudos excesos materiales con los que sólo un esclavo puede fantasear. Y los plutócratas desprovistos de todo honor, tienen su mentalidad fija de esclavo y hubieran sido vistos como parte de la clase esclava en el mundo antiguo. No hay principio que no traicionen por una ganancia económica. No existe degradación que no cometan para seguir adelante.

Los monarcas perdieron porque sus principios de honor les dictaron que tenían que aceptar su derrota a manos de las clases mercantes, en lugar de ser mancillados por enemigos combatientes que estaban por debajo de ellos. La Reina Maria Antonieta, se disculpó ante su verdugo por pisarlo, justo antes de ser decapitada. El punto es que la degradación de las Monarquías en la tardía historia Europea no fue por culpa de las Monarquías. Fue la culpa de los “Extranjeros Portadores de Valores Culturales Ajenos” que introdujeron furtivamente los principios del Estado Mercante y la mentalidad burguesa en los siglos 15 y 16, y por lo tanto debilitaron a las Monarquías y los principios del Imperio, degradándolos y destruyéndolos al obligarlos a combatir al naciente Capitalismo, en nombre del progreso. Se hizo todo esfuerzo para engañar a los Monarcas a olvidar los principios antiguos y a degradarse ellos mismos y los “Extranjeros Portadores de Valores Culturales Ajenos” utilizaron todos los medios a su alcance para convertir a las cortes Reales en unos cubiles de mediocridad y unos nidos de víboras. Los Monarcas, humanos que eran después de todo, sucumbieron. Pero la deshonra no es de ellos, sino más bien son las víctimas de aquellos que fueron inhumanos, insensibles y perversos, y estos conspiradores se las arreglaron para divorciar a los Monarcas de los más altos principios que les habían dado su legitimidad.

Los padres fundadores de los Estados Unidos tomaron dinero de los mismos usureros que fueron responsables a lo largo de toda la historia de destruir el todo de las culturas y tradiciones Europeas, incluyendo a la Monarquía y aún así culparon a los Monarcas por el estado de las cosas: en lugar de los verdaderos responsables y que estaban utilizando a los padres fundadores para continuar sus influencia subversiva para destruir al Occidente al fragmentar a Inglaterra y a sus colonias y por lo tanto dividiendo al Occidente (despojado de sus Tradiciones) en estados fraccionados de salvajismo y materialismo base. Los padres fundadores fueron obtusos en este respecto, al no ver las influencias que eran inclinadas al pervertir y subvertir todo lo noble de este mundo, y convertirlos en canales de maldad.

Está claro y nada oscuro, que el estado corporativo en todas sus formas con sus engaños de salario/lucro, emisión excesiva de moneda, excediendo el PIB para crear deuda inflacionaria y lucro bancario y el endeudamiento intencional de los gobiernos por medios similares, no es algo que salió de las tradiciones Occidentales sino que fue impuesto por los movimientos de las masas y los conspiradores que las manipulaban cuyos valores eran totalmente ajenos a todo lo Occidental. No se detuvieron ante nada para que esto sucediera, subvirtiendo desde adentro y atacando hacia fuera hasta que consiguieron la victoria. Pero la deshonra no está con los Monarcas destronados, sino con los victoriosos, el socialista corporativo, los capitalistas bolcheviques que crearon un sistema de socialismo para los ricos, la servidumbre corporativa para todos los demás. Lo que me irrita es como la gente de la Extrema Derecha ve al Capitalismo como si fuera de origen Occidental y creen que este sistema fue creado por los Europeos en lugar de ver que están aceptando un sistema que fue creado por los enemigos de todo lo Occidental, para destruir al Occidente, que fue lo que lograron.

Y los siervos de los tiempos pasados llorarían al ver a los esclavos industriales de hoy, siendo reventados y explotados hasta morir, en lugar de tener que trabajar solo lo suficiente para sostener su debida condición en la vida y quedarse con el resto de su tiempo libre. Los Monarcas tenían toda la riqueza y no tenían que hacer polvo a los siervos para hacer más riqueza. Los plutócratas tienen también toda la riqueza pero no se llenan nunca. Tienen que exprimirles la sangre y el sudor a todos para conseguir más y más. El estado tecnológico y tecnócrata son un artefacto opresivo que convierte a la gente en unidades económicas, cuyo valor como seres humanos se mide en dinero. Yo preferiría a la PEOR de las Monarquías por encima de líderes como estos, que son totalitarios que quieren micromanejar todo aliento, cuyo solo deseo es hacerte polvo bajo la suela de un estado Comunista, o hacer lo mismo aplastándote con su dorado garrote Capitalista. Una opción que no es ninguna opción.

No hay nada que quede ya del Occidente y miro hacia delante a su más que merecida destrucción. Con gran probabilidad el substatum tecnológico y ecológico se desfondará antes de que el “Nuevo Orden Mundial” del fascismo totalitario estatista comuno-corporativo sea arrancado de raíz. Qué lástima que lo que queda de la “Nobleza Negra” de Europa carezca de la voluntad o del poder de destronar al “Tercer Estado” y traer de nuevo al Imperio Europeo basado en las tradiciones de la Monarquía y la nobleza feudal, al igual que en los tiempos antiguos. Se podría tener entonces una monarquía constitucional, donde el Rey y la Nobleza tendrían que probar que en realidad son como los monarcas de antes: resplandecientes en los más altos principios y encarnando en ellos mismos la vida espiritual del mundo Occidental. Entonces la Europa toda, podría unirse, y todos los pueblos Europeos unidos en una global “Europa Imperial”, extendiéndose hacia Eurasia, Europa y las Américas.

La llama de Avalon arde como una antorcha en los hijos e hijas de Europa por todo el mundo. ¡Que se convierta en una conflagración! ¡Muerte a los estados Imperialistas!

¡Larga vida a Europa!

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Su servidora agregaría:
La pureza y la blancura de la Flor de Lis resplandecen como la paloma del Espíritu Santo en el interior de los hijos e hijas de Europa por todo el mundo y pueden unirse alrededor del Corazón Coronado de Espinas del pequeño e inocente Louis XVII, nuestro Sol Robado.

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domingo, julio 26, 2009

215 AÑOS DEL EVENTO 9/THERMIDOR/II - CAIDA DE ROBESPIERRE





Acontecimiento conocido también como “Reacción Thermidoriana” y que marcó, para bien del pueblo Francés y de Europa, el fin del Gran Terror (La Grande Terreur).
Thermidor es el nombre del mes correspondiente -una parte- a Julio según el asqueroso, super inútil y super tonto Calendario Republicano.
Un hombre, Jean-Lambert Tallien, jugó un papel determinante en ese evento. Éste comenzó su vida profesional como empleado de un abogado y más tarde periodista, vehemente revolucionario y por lo tanto parte de los Acelerados, fue el pivote para la caída del que era el dictador de facto de Francia, Maximilien Robespierre.
Tallien participó directamente en las Masacres de Septiembre de 1792, orquestadas por el “moderado” y horroroso Danton, lo que le ganó un puesto en la Convention Nationale. Elogió dichas masacres y mandó una circular a todas las provincias de Francia para que hicieran lo mismo.
Este también fue ardiente defensor de otro sanguinario Acelerado, Jean Paul Marat, y por supuesto que votó a favor de la muerte del Rey Luis XVI. Participó en los golpes de estado del 31 demayo y 2 de junio contra la facción Girondista. No menos entusiasta como enviado para promover el Terror en la provincia. Ganó notoriedad al administrar justicia con su celo por “alimentar” a la “santa guillotina”. Su método: “terror y harina”, al abusar de la escasez de alimentos contra la población hambrienta.
Debido a su matrimonio con una acaudalada dama que provocó su posterior apaciguamiento de la práctica del Terror y a que fue electo presidente de la Convención en marzo 24 de 1794, parece que a Robespierre esto no le gustó muchote y lo llamó a París, llamándole la atención por su conducta “monarquista”.
Si con algo se acusaban mutuamente, todos, pero todos los Acelerados era de “monarquista”, porque en realidad, varios de ellos querían zafarse de la monstruosidad que perpetraron. Y otros porque buscaban el poder, precisamente como Robespierre. Éste, soltero, ponderaba casarse con la hija del Duque de Orleáns –Felipe Igualdad- uno de los más afamados regicidas (familia de sangre real con derecho a la corona) para convertirse en Rey, por ello es que las sospechas más fuertes de la desaparición de Luis Carlos, recaen sobre él, porque era el más grande obstáculo que se atravesaba en su camino al trono.
En varias ocasiones el Acelerado mayor, se proclamaba como “Ni Monarquista ni Republicano” pero fue llamado “Sanguinócrata”, con justa razón porque gobernaba por medio de la sangre que derramaba de tantos conciudadanos.
Conociendo al “dictateur sanguinaire”, otro mote del Carnicero de Arras y temiendo por su vida, Tallien tuvo la audacia y la inteligencia de “pegar primero”. Ya que él junto con los demás miembros que temían la acusación y posterior condena por parte de Robespierre, se la jugaron y el día 26 de julio habiéndose dado cuenta de que el pueblo ya estaba harto del Terror y de Robespierre, se lanzaron al ataque. Total, su vida ya estaba en peligro, eran prácticamente unos condenados a muerte ¿Qué podían perder? Y al final, ganaron.
El sanguinario Robespierre, el día 25 de julio de 1794 (8/Thermidor/II) dio un discurso de dos horas (¿Se fijan que a los dictadores les fascinan dar peroratas de horas y horas? ¿Será para convencerse ellos mismos de sus mentiras?) Y el arma favorita también de los dictadores y espurios: dar la alarma de que la República estaba en peligro, cuando era él, su poder el que estaba en peligro. Al país no le iba a pasar nada. Con el gobierno de este ente, ya nada peor le podía pasar a Francia. Comenzó a sugerir que los miembros de la Convención estaban conspirando, entonces, los miembros que ya se sabían el caminito por donde iba éste, temieron que él podría nombrar a cualquiera de ellos. Pero en ese momento no dio ningún nombre lo que puso peor la cosa y el terror creció entre los convencionistas que ya se veían trepados en las carretas camino a la guillotina.
El día 26, el otro sanguinario Acelerado, Saint Just, (padre del totalitarismo) pronunció un discurso en defensa de Robespierre pero los demás Convencionistas temían ser nombrados por este fanático y fue interrumpido por Jean-Lambert Tallien. Y se empezaron a decir de todo y a acusarse mutuamente. Esto sorprendió tanto a Saint Just que se quedó sin argumentos. Esto era totalmente inesperado! ¿Cómo? ¡ Callarlos a ellos! ¡Los dueños de Francia y de la vida de todos los Franceses! ¡A ellos que habían acabado con la vida de un Rey! ¡Habían destruído el orden antiguo! ¡Ellos los todopoderosos! En eso entra al quite Robespierre y, sorprendentemente, fue hecho callar. Se quedó atónito al escuchar que uno de los diputados exigía su arresto, y otro se burlaba de él. Al darse cuenta de que Robespierre estaba tan sorprendido ante esa reacción y no podía articular palabra, otro diputado le gritó: “Es la sangre de Danton la que te ahoga”.- El Carnicero de Arras había mandado a la guillotina al otro Acelerado, Danton, creador del asqueroso tribunal revolucionario, meses antes y que había predicho su caída.
En ese momento se ordena el arresto de Robespierre, Couthon, Saint Just, Le Bas y Francois Hanriot. Llegan tropas de la Comuna para liberarlos y luego se fueron contra la Convención. Robespierre y sus co-acusados escaparon y se atrincheraron en el edificio del Ayuntamiento. La Convención no se cruzó de brazos. Cuando las tropas de la Comuna se enteraron de que el Conde Paul Barras iba al mando de las tropas de la Convención, no actuaron y se retiraron del Ayuntamiento. Robespierre estaba con sus compañeros Acelerados y simpatizantes en ese edificio, trataron de llamar al pueblo para que los defendiera pero, esta vez, el pueblo los abandonó; ya estaban hartos. La Convención los declaró “fuera de la ley”, lo que significaba que eran fugitivos y podían ser muertos en 24 horas sin juicio. Conforme avanzaba la noche, las tropas de la Comuna en el Ayuntamiento iban desertando hasta que no quedó una sola. Barras llegó al Ayuntamiento a las 2 de la mañana. Al ver esto, Agustín, hermano de Robespierre, se lanzó por una ventana, para tratar de escapar. Couthon fue encontrado al pie de una escalinata. LeBas se suicidó. Otro también se lanzó por una ventana y otro se dio un tiro en la cabeza. Aquí fue cuando, se dice, que el mismo Robespierre (tan incorruptible) se quiso suicidar de un tiro, fallándole el tino y alcanzando a despedazarse la quijada. Aunque otras fuentes aseguran que fue un soldado el que le dio ese tiro. Todos fueron capturados.
El Acelerado super fanático sanguinario Saint Just tuvo la osadía cuando se estaba defendiendo de ¡Compararse con Jesucristo!! Y dijo que como Jesucristo, tenía 33 años, cuando este mentirosísimo ya tenía 34!! ¡Hábrase visto y oído!
El resto de la noche, Robespierre la pasó acostado sobre una mesa en la sala del Comité de Seguridad Pública, escuchando toda clase de insultos. Después, este maldito asesino, fue internado en la misma celda, húmeda y maloliente, donde por órdenes de él, mantuvieron prisionera a la Reina María Antonieta en La Concergierie, después de toda la serie de tormentos y sufrimientos por la que la hizo pasar. Así que, imaginamos como fueron esas últimas horas de este sanguinario ente.
El día 27, el Carnicero de Arras, sufrió la misma suerte a la que condenó injusta y cruelmente a tantos inocentes. Lo acompañaron sus incondicionales, un totalde 21, entre ellos, el zapatero remendón Antoine Simon, quien tuvo como sirviente al pequeño Luis XVII en la prisión del Temple por seis meses.
>>Es importante señalar y machacar que el famoso pintor David que tanto odió a la Familia Real, especialmente a la Reina y al pequeño Luis XVII (hizo unos dibujos de ellos con un profundo odio, haciéndolos aparecer como malvados y en cambio hizo una pintura hermosa de Marat, un sanguinario asesino e "ideólogo revolucionario" (El Amigo del Pueblo) haciéndolo aparecer como santo mártir igualándolo a Cristo) le juró al Carnicero de Arras ante toda la Convention, ser su amigo “fiel” hasta el fin y al otro día, que era precisamente el de la caída, NO se presentó a la sesión en la Convention, reportándose “enfermo” y se escondió por mucho tiempo. Después, este “fiel amigo”, sirvió muy comedidamente a Bonaparte, aguantando sus regaños y humillaciones (¡qué bueno!) muy humildemente, sin chistar, para después, servir al Rey Luis XVIII, con la cabeza baja. (¿Dónde quedaron sus “ideales” si es que alguna vez los tuvo? ¡Hipócrita!).<<
Por supuesto que a Robespierre le tocó ser paseado y exhibido en una carreta para que recibiera todos los improperios y burlas que tantas veces ordenó y azuzó contra tantos inocentes. Y aún así, creo que no pagó completo. Y señalamos también que como una intervención divina, Robespierre no pudo defenderse por estar herido de la quijada. Él que a tantos inocentes que condenó y cuyas voces no quiso escuchar, que ordenó por medio de Santerre ahogar la voz del Rey en el patíbulo, que condenó cobardemente a la Reina, que, muy probablemente, abusando de la indefensión del pequeño Luis Carlos, lo desapareció calladamente, él, no tuvo porque no se la mereció, la oportunidad de defenderse.
Otro detalle importante y que tuvo que ser un castigo proveniente de un orden superior: Al alistarlo para la navaja, el verdugo tuvo que removerle el vendaje que le sostenía la quijada pues la guillotina podría no cortar de un solo tajo y al retirarsélo, este Acelerado lanzó un grito de dolor espantoso para seguir quejándose igual en medio de tremendo dolor y escalofriantes quejidos que les congelaban la sangre a los presentes.
Quisiera haberlo escuchado decir en esos momentos una de sus famosas frases: “Castigar a los opresores de la humanidad es clemencia, perdonarlos es una barbaridad”.
Igual, para que no tuviera colgando la quijada, lo tuvieron que colocar acostado de espaldas sobre la plancha y fue el único ejecutado que tuvo que ver de frente como se le venía encima la navaja. Esto es algo sorprendente ¿No lo creen?
Al momento de rodar su cabeza, el pueblo, respirando con gran alivio, vitoreó con más fuerza y muchísima más alegría, a una sola voz: "¡¡¡ VIVA LA LIBERTAD !!!"
Y regresamos al médico y visionario Francés, Michel de Nostradamus, que según sus estudiosos, profetiza el terrible final de este ente en su:
Centuria 2, Cuartilla 42
Francés
Coq, chiens et chats, de sang seront repeus,
Et de la playe du tyrant trouvé mort:
Au lict d’un autre iambes et bras rompus,
Qui n’avoit peu mourir de cruelle mort.
Español
“El gallo, los perros y los gatos estarán ya saciados de sangre
Y desde la herida del tirano encontrado muerto
En la cama de otro, pies y brazos quebrados
Aquél que no tenía miedo, tendrá una muerte cruel.
El Gallo es el emblema de Francia, los perros y los gatos son la chusma Francesa. Cuando ya estén satisfechos de sangre, el tirano que lo dirigió todo, sufrirá un destino todavía peor y una muerte espantosa y dolorosa. Y algo sorprendente: Menciona los huesos quebrados de varios de ellos!!!
Y de los Acelerados todos:
Centuria 9, Cuartilla 47
Francés:

Les soulz signez d’indigne delivrance,
Et de la multe auront contre aduis,
Change monarque mis en perille pence,
Serrez en cage se verront vis à vis
Español:
Los firmantes de una infame condena a muerte
Y en contra de la opinión de la multitud
El monarca cambiado, serán puestos en peligro después de pensarlo
Encerrados en una jaula se verán cara a cara.

Exactamente lo que sucedió en el arresto de estos viles e infames. Que como lo apunta tan atinadamente, el escritor Austríaco, von Kuehlnet-Lehddin: "Históricamente se lo merecían por no haber considerado lo que sucedería al romper un orden antiguo".
Allá en la sombra, el hombre clave en el movimiento contra-revolucionario, consumaba una parte de su venganza por la ilegal ejecución o dicho llanamente: asesinato de los Reyes Luis XVI, María Antonieta, la princesa Madame Elisabeth y por el pequeño Luis XVII: EL BARON JEAN DE BATZ.
El mismo que por medio de sobornos logró llegar al mismo corazón de la Convention Nationale y al comprar la sucia conciencia de la mayoría de los “idealistas democráticos”, todos unos corruptos, logró la caída de esa bestia sanguinaria a UN AÑO, SEIS MESES Y SEIS DIAS de la muerte del Rey. Habiendo ya mandado por delante a muchos de los “jefes” revolucionarios, haciendo que se condenaran a muerte entre ellos mismos, implicándolos en el fraude de la compañía French-West Indies, pagando por el voto de los "idealistas" para que aprobaran la Ley de los Precios Máximos que le ganó el repudio del pueblo al gobierno de Robespierre. (Llama la atención los números 12 – 6 – 6 ). Esta numeración nos indica una especie de meta o fecha fijada de antemano. De Batz mostró una inteligencia superior, una decisión férrea y una lealtad a toda prueba hasta el fin de sus días.
El Barón Jean De Batz fue uno de los verdaderos motores de la Contra-Revolución.
Siguiendo con el recuento de Tallien:
Después de la caída del "Sanguinócrata" y al principio del Directorado, Tallien perdió fuerza e importancia y aunque formó parte del Consejo de los 500, los moderados lo rechazaron por haber tomado parte en el Terror. Bonaparte, se lo llevó a la expedición de Egipto, al ir de regreso a Francia, fue capturado por los Ingleses y llevado a Londres. Regresó a Francia en 1802 y estuvo mucho tiempo sin trabajo. Su adorada esposa lo abandonó por otro. El final de su vida lo pasó a media paga de parte del Imperio de Bonaparte y después de parte de la Restauración de la Monarquía, no fue exiliado como otros regicidas. Terminó sus días abandonado por sus amigos y en la pobreza total. Se vio obligado a vender sus libros para poder comprar un poco de pan. En una ironía de la vida, Tallien tuvo que aceptar una pensión de 100 sous mensuales de parte de Luis XVIII, pues se estaba literalmente, muriendo de hambre. Murió leproso el 16 de noviembre de 1820. ¿Habrá valido la pena?
Gracias al Barón Jean de Batz es que Francia pudo librarse de ese azote del averno, llamado Robespierre y dar fin al Gran Terror y la salvajada llamada Revolución Francesa.
Sería bueno que el pueblo Francés votara para cambiar el multi-color e impresionante desfile militar y el vuelo de los jets de combate del 14 al 27 de julio. ¿No sería mejor celebrar el 9/Thermidor/II que el cruel y cobarde asesinato de tantas personas indefensas en la toma de la ex prisión de La Bastilla, porque era un depósito de armas que la chusma embriagada, pagada con unos centavos y azuzada iba a robar?

¡¡VIVA EL BARON JEAN DE BATZ!!

¡¡VIVA 9/THERMIDOR/II!!

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Notas:
1.- Prometimos no ensuciar este blog incluyendo las vidas de los malditos Regicidas, sin embargo, estamos tratando sus finales, que fueron desastrosos y más que merecidos, lo que significa que el que mal obra, mal acaba.
2.- En el cuadro que aparece en esta pieza, que se debe al pintor David ("amigo fiel" de Robespierre, uff..con esos amigos...) se aprecia un comentario que dice: Que con esa escena no cabe la versión del intento de suicidio del Carnicero de Arras.

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martes, julio 21, 2009

RÊMY BIGOT: ENIGMATICO PERSONAJE ALREDEDOR DEL PEQUEÑO LUIS XVII

La extraña y escalofriante presencia de un enigmático personaje rodeando al pequeño Rey Luis XVII en fechas decisivas se registró por primera vez después de la partida del zapatero remendón Antoine Simón y su esposa Jeanne, que dejaron su encargo de preceptores de Luis Carlos en el mes de enero de 1794.

Pero antes de seguir y señalar la extraña presencia de esta persona, Rêmy Bigot o Bigaut en fechas demasiado importantes y que nos abre un mundo de interrogantes, recapitulemos:

1789:
Octubre 5 y 6: Grupo de mujeres pagadas y azuzadas por los conspiradores Acelerados se dirigen a Versalles con el pretexto de pedir pan al Rey (Du pain! Du pain!) obligan a la Familia Real a abandonar el Palacio de Versalles para trasladarse a París, llamándolos la chusma “El Panadero, la Panadera y el Panaderito” a los tres miembros principales: El Rey, la Reina y el Delfín.
Octubre 7: Internamiento obligado en el Palacio de los Azulejos
(Cuatro meses después del fallecimiento del Primer Delfín Louis José Xavier)
1791:
Junio 20-25:
Intento de Fuga hacia Meudon y captura en Varennes.
1792:
Junio 20.- Primer Asalto al Palacio de los Azulejos (Tullerías)
Agosto 10.- Segundo Asalto al Palacio de los Azulejos
Agosto 10-13: Estancia en el Club de los Feuillants (sección Aristócrata de los Jacobinos)
Agosto 13: Internamiento en el Temple de la Familia Real (El Rey Luis XVI, la Reina María Antonieta, Madame Elisabeth –hermana del Rey-, Madame Royale y Luis Carlos (7 años), junto con Madame Tourzel, Barón de Hue y Cléry.
1793
Lunes 21 de Enero.- 10:30 horas Decapitación del Rey Luis XVI en la Plaza de la Revolución hoy Plaza de La Concorde
10:31 horas Proclamación de Luis Carlos como el Rey Luis XVII en la prisión por su madre, tía y hermana. A la que le siguió la proclamación hecha por su tío, el Conde de Provenza, en el exilio y el reconocimiento inmediato como Rey legítimo de Francia por parte de todas las potencias extranjeras.
Julio 3 – Violenta y sádica separación de Luis Carlos de su madre y su familia y entrega del pequeño al zapatero remendón Antoine Simón.- Última vez que se vieron la Reina y Luis Carlos y se dieron el último abrazo en su vida.
(5 meses y 18 días después de la ejecución del Rey)
Agosto 2.- Traslado de la Reina María Antonieta a la prisión de La Conciergerie.-
(6 meses y 19 días de la ejecución del Rey y 2 meses de la separación de Luis Carlos)
Octubre 6 – Testimonio de Luis Carlos, presionado por la Comuna contra la Reina María Antonieta y su tía Madame Elisabeth acusándolas de corrupción y abuso sexual en contra de él. Última vez que lo vió y abrazó su hermana Madame Royale en la habitación donde estaba confinado él.
(8 meses y 15 días de la ejecución del Rey- 3 meses y 3 días de la separación de la Reina)
Octubre 16.- 12:15 horas.- Ejecución de la Reina María Antonieta en la guillotina en la Plaza de la Revolución.

1794
Enero 16 – Partida de Antoine Simón y su esposa del Temple, entregando por medio de recibo al prisionero en “buena salud”. (11 meses y 5 días de la ejecución del Rey, 6 meses y 13 días de la separación de su madre y 3 meses de la ejecución de la Reina). Con esto inicia el confinamiento en solitario del pequeño soberano.
Enero 16-31: En los Archivos Nacionales se encuentran las notas de cobro de la lavandera a las autoridades revolucionarias y entre esos días no se reportó lavado de prendas de Luis Carlos. Ni una sola. Dando la razón los Acelerados de que el ilustre prisionero “se había enfermado y como había estado en cama no había ensuciado ni una prenda”.
En estos días que siguieron a la partida del matrimonio Simon, Madame Royale lo escuchó llorar por las noches lleno de terror por encontrarse en soledad en plena oscuridad para dejarlo de oir pocos días después lo que la hizo pensar durante los dos años de confinamiento solitario, en el piso superior al de él, que Luis Carlos ya no estaba en el Temple pues tampoco supo una palabra de él.
Febrero 01 – La lavandera del Temple registra nuevamente lavado de prendas de un pequeño, lo que significa que por lo menos el día 31 de enero usó esas prendas.

(Es precisamente en esa fecha del 16 de enero donde da comienzo el más grande enigma de estos últimos doscientos años porque a partir de esa fecha, nadie de los conocidos y colaboradores cercanos alrededor de esa fecha volvió a ver jamás a Luis Carlos.
El Barón de Hue que acompañó en los primeros días a la Familia Real en su prisión y obligado a abandonar el Temple, al conocer que el pequeño quedaba solo, se cansó de solicitar a los Acelerados le permitieran atender al niño, a costa de su libertad y su vida, no autorizándolo las bestias encargadas del “gobierno”)
Y es exactamente en este punto, en esta fecha tan importante que aparece, de la nada, este caballero cuya silenciosa y misteriosa presencia se registra en actos siniestros que implicaban al pequeño Luis Carlos o al Niño del Temple.

Primera Aparición: Enero 21, 1974.- Seis días después de haberse ido el matrimonio Simon. Llega como guardia al Temple.
(Un año exacto de la ilegal ejecución del Rey Luis XVI, tres meses y cinco días después del asesinato de la Reina).

Segunda Aparición: Enero 30, 1794.- Igual.- Quince días después de la partida del matrimonio Simon y justo dos días antes de que se registre nuevamente lavado de prendas de un pequeño en el Temple. Que se comenta con insistencia, pudo haber sido la fecha para sacar al pequeño Rey de la prisión y esos 15 días los que se tardaron en colocar a un sustituto.
(Un año y 9 días después de la ilegal ejecución del Rey Luis XVI y tres meses y 14 días después de la igualmente ilegal ejecución de la Reina María Antonieta en la guillotina).

Tercera Aparición: Marzo 31, 1794.- Cuatro días después del cumpleaños (día 27) de Luis Carlos.
(Un año, dos meses y diez días después de la ejecución del Rey, y cinco meses y 15 días después de la muerte de la Reina).

1794:
Mayo 10
: Ejecución en la guillotina de Madame Elisabeth, hermana menor del Rey Luis XVI
Julio 26: Caída de Robespierre. Reacción Thermidoriana (9 Thermidor, An II)
Julio 26-27: A altas horas de la madrugada, se presenta el Conde Paul Barrás, quien había tomado el mando del gobierno Acelerado, en la celda de Madame Royale y en la de Luis Carlos, donde encuentra a un pequeño “en el más lastimoso estado digno de compasión”.
Julio 27
: Ejecución en la guillotina de Robespierre y su grupo, entre ellos el zapatero Antoine Simón.
(Un año, seis meses, 6 días después de la ilegal ejecución del Rey azuzada por el “Carnicero de Arras”)
1795
Cuarta Aparición: Junio 8:.- Día de la muerte del Niño del Temple.
Quinta Aparición: Junio 9: - Día de la autopsia del cuerpo del niño del Temple practicada por los doctores Pelletan, Dumangin, et al.- Firma el recibo del cuerpo. ¿Porqué? Él ya no trabajaba como guardia.
Sexta Aparición: Junio 10: Día del entierro del cuerpo del niño del Temple.
Temprano, ese mismo día fue llamado un Voisin, director de pompas fúnebres, por la Comuna para hacerse cargo del funeral del pequeño.
Para no llamar mucho la atención se le recomendó ordenara un ataúd blanco para una niña. Lo raro era que la medida solicitada era para un cuerpo de 1.34 metros, cuando la altura promedio de un niño de 10 años en ese entonces era de 1.24 m.
Sigue contando Voisin que él mismo fue quien tomó en brazos el cadáver de Luis Carlos de la habitación donde se encontraba y lo colocó en el ataúd, el que él mismo marcó con tiza negra, con la letra “D” de Delfín, los cuatro costados y la parte superior, trasladándolo cuatro portadores, con mucho respeto y parsimonia para bajarlo por la escalera al piso bajo donde permaneció por casi una hora, esperando que no hubiera tanta luz solar, alrededor de las 9:00 p.m. No quiso, él mismo, cerrar con clavos el féretro para no asustar a Madame Royale, que al escuchar la clavazón, podría imaginar lo que estaba sucediendo con el consecuente sufrimiento. Esto se hizo ya fuera del Temple.
Los comisarios quisieron sacar el féretro por una puerta lateral por temor a disturbios, pero cuenta el mismo Voisin, que él en su calidad de director, se impuso y decidió que el ataúd saliera por la puerta principal, acompañando el cortejo una buena cantidad de personas del pueblo, contenidas por guardias. Había llanto, gritos de dolor y sorpresa. Un comentario que corrió como pólvora entre los acompañantes fue que se les hacía demasiado grande el ataúd para el pequeño Rey. Además, de que había una gran extrañeza pues nunca se informó que el pequeño estuviera enfermo.

Otra cosa que lamenta Voisin, fue la muerte del Dr. Desault quien tenía a su cargo la atención de Luis Carlos, viéndolo la última vez en a fines de mayo de 1795, para morir sorpresivamente el 1º de junio, al igual que dos de sus asistentes días después. Y en esas fechas, por las recetas que dejó este médico, no se veía que el pequeño prisionero estuviera enfermo y menos de gravedad.
El cortejo fúnebre tomó la Rúa de la Cordeliére, siguiendo por la Rue Basfray hasta llegar a la Rue Saint Bernard, donde se encuentra el cementerio de Sainte Marguerite, entraron por la capilla, que ya había sido convertida en escuela, “para los alumnos de Salpetre” pues la puerta principal del panteón ya estaba cerrada, cruzaron un monumento derruido, como una especie de cruz que había sido derribada y ahí había quedado tirada en el suelo, y procedieron al entierro, en una fosa común, sin ceremonia alguna y no se dejó marca alguna del lugar. Era una “hermosa noche clara de fin de primavera”.
Voisin, continúa contando que justo al terminar de enterrar el pequeño féretro, se soltó un fuerte vendaval, cosa que causó conmoción entre los presentes. Eran después de las 10 de la noche cuando comenzaron a retirarse lentamente y en silencio los que conformaron el cortejo fúnebre.
Séptima y Última Aparición: Junio 13:- Rémy Bigot se presentó en el Ayuntamiento, como era obligatorio por ley, para la firma del Certificado de Defunción, dando sus datos personales y declarándose como “empleado, de 57 años de edad, domiciliado en 61 Rue Vieille du Temple” en su calidad de “amigo del finado”.
Para el año de 1795, Bigot ya no se encuentra en las listas de guardias ni de comisarios del Comité. Además, extrañamente, en el Certificado no aparecen las firmas de los comisarios Gomin y Lasné, que eran los encargados directos del “cuidado” de Luis Carlos, pero sí aparecen sólo en el Acta, y el último fue quien, se dice, lo asistió en sus últimos momentos pues el pequeño murió en sus brazos. Y lo extraño aquí es que se le da la preferencia a una persona que ya no trabajaba, en ese momento, como comisario ni guardia del Temple, sino como “empleado” en otro lugar.
El 9 de junio, al terminar de practicar la autopsia el Doctor Pelletan y equipo, se llamó a todos los comisarios presentes en el Temple y los hicieron desfilar ante el cadáver del pequeño para que lo reconocieran como el “hijo del finado Luis Capeto”. Ninguno de ellos lo había conocido antes y la mayoría si es que lo vió antes de ese momento fue de lejos y en la oscuridad. Además de que recordemos que después de la autopsia el niño estaba vendado de su cabeza y parte del rostro, pues fue re-armado precisamente después de ese examen. Así que la afirmación de ninguno de ellos es creíble.
Lo que viene a poner más extrañeza y dudas sobre este misterio es que estaban cuatro personas clave en el Temple en esa fecha y a los que, se pudo consultar para constatar la identidad del Delfín: El cocinero Meunier, que había trabajado en el Palacio de los Azulejos (Tullerías) y había visto a Luis Carlos, trabajando en su jardín y en su criadero de conejos; Tison, el servidor que le había puesto el Comité como espía a la Familia Real desde su internamiento en el Temple y conoció muy bien al niño por 14 meses y que en esa fecha de junio 8 se encontraba preso en el Temple, un tal Barón que era el portero del Temple al llegar a ese lugar la Familia Real y la más importante de todos: Madame Royale, cuyo solo testimonio por supuesto que hubiera sido determinante.
¡Y NO SE CONSULTÓ A NINGUNO DE ELLOS!
Pero quedó el enigma: ¿Qué hacía ahí ese Bigot? Y ¿Porqué se le dieron tantos privilegios en las firmas de recibos y Actas? Y lo más sorprendente de todo es que se declaró ¡¡¡ “amigo del finado”!!!
Mi muy personal opinión es que ese niño, tal vez, no era Luis Carlos, pues el pequeño Rey ya había sido asesinado al abandonar Antoine Simon el Temple. Y pienso que Luis Carlos fue asesinado después de irse Simon. ¿Tal vez el día 21 de enero, justo al cumplirse un año del asesinato de su padre?
Si lo examinamos mejor, éste era el único modo de no quedar mal ni con España, con la que se había acordado la paz contra la entrega de Luis Carlos y Madame Royal, ni con el General Charette, Jefe del Ejército Católico y Monarquista de La Vendée con quien también habian pactado la paz, con la misma promesa, faltando únicamente OCHO DÍAS para tener que cumplir. El único modo de salir “airosos” los Acelerados de este fraude era la “inesperada muerte” del soberano, si no, la osamenta encontrada en ese ataúd y el tamaño del mismo, lo indica sin lugar a dudas.

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jueves, julio 16, 2009

¡¡¡ QUE COMAN PASTELES !!!


QU’ILS MANGIANT DE LA BRIOCHE!
A propósito del aniversario este 14 de julio del suceso señuelo que marcó el estallido de la salvajada conocida como Revolución Francesa, que como ya vimos por televisión, ayer fue celebrado con toda pompa y orgullo por el gobierno republicano de ese país y muchos comunicadores, periodistas, “intelectuales” y una runfla de mucho más ignorantes alrededor del mundo, aplauden y se emocionan y uno de un programa radiofónico/televisivo, junto con sus compañeros entusiasmado lamentaba no tener a la mano el cd para tocar himno de La Marsellesa, no nos queda más que deplorar todo ello.
La celebración que entusiasma a tantos desinformados parte de una enorme mentira más que amañada de un acontecimiento brutal, cruel, irracional y muy, pero muy bien urdido por una caterva de ambiciosos sanguinarios que fue en realidad una orgía de asesinato y sangre de muchos inocentes y que el tal asalto a la prisión de La Bastilla se dio porque era un depósito de armas e iban por ellas. La chusma azuzada por los conspiradores Acelerados, asesinaron de la manera más vil y cobarde al alcalde y los defensores de la prisión, cuyo número era menor. La Bastilla ya tenía años que había dejado de ser una prisión general en esas fechas, y despedazaron a los presos al igual que en otras prisiones, como La Force, donde mataron a todos los presos, totalmente indefensos, entre ellos muchos ladronzuelos, la mayoría niños, para luego, en triunfo, arrastrar sus cadáveres por todas las calles de París.
Pero esto, según muchos desalmados, es digno de festejarse con todo orgullo con coloridos desfiles, jets de combate cruzando el cielo, banderas y de fondo el Arco del Triunfo, construido por otro Acelerado que masacró a civiles, Bonaparte, donde dejó para la posteridad grabadas las caras de los que se nombraban ellos mismos orgullosamente “Regicidas”, entre los que se encuentran los atormentadores del pequeño Rey Luis XVII y otros asesinos que masacraron a miles de niños.
Entre las grandes cantidades de mentiras que manejaron los revolucionarios a los que llamamos Acelerados, y cuya arma favorita era la calumnia, estuvo una frase que todavía, increíblemente, la manejan personas que alcanzaron altos niveles de estudios universitarios, se desempeñan en altos puestos y son escritores y, sorprendentemente al igual que lamentablemente, actúan como pericos, sin sesos, repiten y repiten una que fue tramada y presentada al pueblo Francés en su momento para endilgársela a la Reina María Antonieta con el fin de sembrar mucho más odio del que primero los cortesanos fueron sembrando desde que ella, a la edad de 14 años, llegó a Francia como la prometida del Delfín Luis Augusto para contraer matrimonio, y no pasó un día de su vida, hasta su amargo martirio y terrible muerte hasta la fecha, doscientos años después, en que se siguen repitiendo esta falacia.
¡Que Coman Pasteles!
Esta famosa frase la hicieron correr los Acelerados a raíz de cuando el grupo de mujeres de la chusma, pagadas y embriagadas, se lanzaron por órdenes de los conspiradores para presionar al Rey Luis XVI, a firmar decretos que a ellos les favorecían y lograron sacarlo del Palacio de Versalles junto con la Reina y el Delfín, nuestro Sol Robado para llevarlos a vivir al Palacio de las Tullerías en 1789.
Los que se encargaron de pintar de rosa este asqueroso episodio para las generaciones por venir, cuentan que aquí se demostró el poder de las mujeres ya que su grito, un pretexto, por supuesto era: “¡Pan, queremos pan!” No podemos negar que Francia estaba en muy mala situación económica y este era la excusa ideal para manipular al pueblo y si se le daban centavos y todo el vino que quisieran, pues lo hacían con más ganas.
Pues los Celerinos en su cobardía y odio por la Reina María Antonieta, le inventaron e hicieron correr el rumor de que cuando la Reina, escuchó esa petición a gritos por el grupo de mujeres, respondió con desenfado “¿No tienen pan? ¡Pues Que Coman Pasteles!” dando a entender que ella estaba muy alejada del pueblo y por ello ignoraba y era totalmente indiferente a sus penurias económicas.
Esta frase jamás la mencionó la Reina, pues si había alguien en Francia, además del Rey, verdaderamente preocupado por la situación y sufrimiento del pueblo desde que comenzó a agravarse fue ella. En las últimas dos Navidades, los príncipes Madame Royale (11 años) y Luis Carlos (5 años) no recibieron regalos, explicándoles que los demás niños Franceses no la estaban pasando bien y que ellos tenían que compartir su dolor.
Ella misma, años antes de la desgracia de la traición de gran parte de la aristocracia, la burguesía y la chusma sacerdotal (ideas Masonas), recogió a un niño muy humilde y ella crió como si fuera hijo suyo, un pequeño de apellido Louvet (*) que tiene una historia escalofriante y que pagó, como el mismo pueblo Francés, con ingratitud enorme el buen trato de la Reina.
Era costumbre también de María Antonieta de inculcarles a sus hijos la compasión por los enfermos, huérfanos y desposeídos ya que los llevaba a visitar, frecuentemente, los hospitales, orfanatos y casas de asistencia, para que en su futuro como gobernante, especialmente los Delfines, primero Luis José Xavier y luego Luis Carlos, tomaran en consideración a esta parte de su pueblo.
Se ha comprobado que esa frase la presentó el “ideólogo” Jean Jacques Rousseau en su libro “Confesiones” en el año de 1760, contando una anécdota de una princesa que al comunicársele que los campesinos no tenían pan ella respondió ingenuamente: ¡Que Coman Pasteles!. En el año de 1760, María Antonieta tendría apenas 5 años de edad.
Recordemos que este Rousseau fue uno de los pilares de los Acelerados y ellos conociendo tal novela, tuvieron la gran idea como muchas más de hacerle creer al pueblo que María Antonieta había dicho tal cosa y como uno, en muchas ocasiones, cree lo que quiere creer, pues se tomó como una verdad y esto le ganó más odio distanciándola todavía más del pueblo.
Pero ninguno de los Acelerados contó que el tal Rousseau, que tuvo cinco hijos, a cada uno lo entregó al orfanato donde murieron todos a edad muy tierna. Esto no lo saben muchos de sus admiradores y los Acelerados se guardaron mucho de darlo a conocer. ¡No les convenía!


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sábado, junio 20, 2009

PRIMER ASALTO AL PALACIO DE LAS TULLERIAS - JUNIO 20, 1792




217 años.




Centuria IX – Cuartilla 34 (Nostradamus)

Francés:
Le part solus, Mary sera mitré
Retour: conflict passera sur le thuille
Par cinq cents: un trhyr sera tittré
Narbon: et Saulce par contaux avons d’huille
Español:
Al esposo solo afligido le pondrán la mitra a su regreso.
Un conflicto sucederá en los Azulejos a cause de quinientos hombres
Un traidor será llamado –Narbon y (el otro) Saulce, aceitero abuelo,
lo entregará a la soldadesca.

Explicación: Esta Cuartilla abarca el primer asalto de la chusma al Palacio de los Azulejos (Tullerías) y La Noche de Varennes.
El Rey Luis XVI solo, sin su esposa, sufrirá la desgracia de ser coronado con el gorro rojo dela Libertad, llamado gorro Frigio o mitra, por ser el tipo de gorro que usaban los sacerdotes de Mitras. Los quinientos Marselleses que encabezaron el ataque al Palacio de las Tullerías (Azulejos), - palacio cuya construcción comenzó Catalina de Médici en 1564) en el lugar de una fábrica de azulejos, y que no existía cuando Nostradamus escribió esta cuartilla en 1555. El Conde de Narbona, Ministro de la Guerra, pertenecía a la nobleza y Saulce, padre, hijo y nieto, eran fabricantes de velas y abarroteros, o aceiteros, de Varennes. El padre fue Procurador Síndico de esa comuna. Estos aceiteros lo traicionaron entregándolo al populacho y fue arrestado. Estos pillos son representantes de los traidores de las dos clases: nobleza y burguesa rindiéndole tributo de forma cobarde a la clase proletaria.
Madame Campan relató que sus Majestades fueron llevados a la tienda de abarrotes del Alcalde de Varennes, Saulce, y pudo haber salvado al Rey, La Reina estuvo sentada en la tienda entre dos grandes bultos de velas y conversó con Madame Saulce.
ASALTO

Antecedente
Cerca de las 9 y media de la noche del 6 de octubre de 1789, a la luz de antorchas, hizo su arribo la Familia Real al Palacio de los Azulejos (Tullerías), acompañada de su cortejo, donde fueron recibidos por sus amigos y simpatizantes leales.
El Palacio que había sido descuidado por muchísimos años, no estaba preparado para la altura de sus nuevos ocupantes: puertas caídas, el mobiliario viejo y empolvado, no había luces.
Una frase que lo compendia todo, la pronunció el pequeño Delfín Luis Carlos:
¡Oh,maman, comme tout est laid ici! = ¡Ay, mama que feo esta todo aquí!
Este “cambio de domicilio” fue causado por las manipulaciones de los conspiradores revolucionarios que tenían muy bien urdido su plan y sabían que el Rey Luis XVI, de una personalidad benevolente y respetuosa no se atrevía a tratar mal a nadie. Esto lo aprovecharon muy bien esos patanes. Y manipulando al pueblo sacaron al Rey y a su familia de Versalles para obligarlo a ir a París e instalarse en el Palacio de los Azulejos.
Ahora nos transportamos hasta el año de 1792:
Durante toda su estancia en este lugar, ya abiertamente prisioneros a partir del año 1791, después de haber sido detenidos en el tristemente célebre episodio conocido como “La Fuga de Varennes” o “La Noche de Varennes”, el pueblo en general mostraba amor y admiración por la Reina María Antonieta. Todo lo echaban a perder los conspiradores y los periodistas pasquineros que estaban, todos juntos, en el complot y los grupos que comandaban pagándoles unos centavos para alterar el orden y enardecer a los débiles de mente y de corazón provocándoles ira contra sus gobernantes legítimos.
Muchas personas iban al Palacio a ver a la Reina. En una ocasión el pequeño Luis Carlos de sólo 6 años, escuchó decir sobre alguien, la frase “Es afortunada como una reina”, a lo que el Delfín respondió de inmediato: “No debe decir eso, mi mamá llora todo el tiempo”.
Una muestra del rendido cariño que Luis Carlos sentía por María Antonieta se dió en una ocasión en que la Reina, se quejó de que Luis Carlos, con cinco años apenas, no sabía leer y como él la adoraba, se comprometió a empeñarse mucho más. Por lo que Luis Carlos le dijo a su maestro: Tengo que saber leer para el primero del año, porque se lo prometí a mamá.” Pero sólo quedaba un mes para esa fecha. Insistiendo Luis Carlos: “Deme, se lo ruego, mi buen abad, dos lecciones por día, me aplicaré mucho”. Y en la fecha fijada, el pequeño Delfín de cinco años entra a la habitación de su madre con un enorme libro bajo el brazo: “Querida mamá, aquí me tienes, ¡Ya sé leer!
Mientras tanto se desarrollaban los acontecimientos políticos cada vez más embrollados para el Rey Luis XVI que creyó conveniente retirar a sus ministros de la facción Girondina, Servan, Roland, Clavieres, pues no estaba de acuerdo en firmar unos decretos y esto fue otro pretexto para causar agitación entre la población. El cervecero Santerre, un tal Legendre y Chabot, se oponen al Rey y quieren obligarlo a llamar de nuevo a esos ministros y a que sancione los decretos que ellos quieren imponer. Eran dos: uno contra los Emigrados, (los aristócratas que a tiempo habían huido de Francia ante el peligro de la revolución y se organizaban en el extranjero para atacarlos y recuperar el país) y otro contra los sacerdotes no jurados, es decir, contra los que no quisieron someterse a la constitución civil del clero, decretos que si el Rey Luis XVI sancionaba conforme a derecho el reconocía a la Asamblea constituyente, que se había opuesto a su veto.
Se utilizó el pretexto para meter a los “patriotas” a las Tullerías dizque para conmemorar el aniversario del Juramento de la Cancha de Tenis y para plantar en la terraza del Palacio, un árbol de la libertad. Como lo dijo un orador en la Asamblea nacional : “Ha llegado el día de la cólera del pueblo”.
El 20 de junio desde el amanecer, frente a la Asamblea nacional se formó una gran masa (dominaba la farsa). La masa crecía a cada momento. Estaban las tejedoras, guardias nacionales, mucha gente sin oficio, un “batallón de mujeres”, con sables, espadas, pistolas, después “doscientos centenarios inválidos” El “bosque ambulante de las picas” donde un pantalón era llevado como estandarte, o los clamores disonantes tenían lugar .
Todos son arengados por los diputados de la Asamblea que con discursos incendiarios hablan del amor a la patria, la autoridad de la Asamblea nacional (los Acelerados) y que deben de defenderlas reprimiendo el crimen de los “conspiradores” (¡Fíjense, nada más, ahora resulta!).
La chusma grita que ellos mismos serán los que repriman a los conspiradores y que se pondrán en marcha con rumbo al palacio.
A las 4 de la tarde, la familia Real estaba reunida. Un clamor confuso, similar al de un océano enfurecido se escucha a lo lejos y va creciendo. El palacio es invadido por la chusma que vocifera: “¡Muerte! ¡Muerte!
Las rejas del palacio no estaban cerradas (curioso, no?). Los asaltantes logran llegar al interior, tumbando a golpes de hacha las puertas que estaban cerradas. Al encontrarse ante la presencia del Rey, los “valientes” comienzan a insultarlo. El Rey Luis XVI conserva la calma. En estas circunstancias, su naturaleza plácida, un poco indolente, le da una fuerza de resistencia que lo eleva a la dignidad. Ante la injuria. “Se le dijeron muchos insultos” dijo el diputado Jacobino Michel Azéma. La turbamulta le exigía:
“¡Restituya a los ministros!”... ¡Sancione los decretos!... Nada de veto, mi gordo Veto!..”
El Rey respondió con calma y no sin autoridad.
“No es el momento de decidir estas serias medidas; se requiere reflexión, algunos consejos. Como ustedes, yo tengo un corazón patriota, amo a mi país, amo a mi pueblo.
Y avanzando hacia él uno de ellos, con el cuello tenso, los ojos inyectados, fijándole una mirada cargada de odio, se quita su gorro rojo para ponérselo al mismo Rey.
El calor era sofocante. Entre las gentes que atiborraban la sala, se escuchaban los choques de los vasos y las botellas. Hicieron que el Rey bebiera a la salud de la nación:
“¡El Rey bebe...!”
Y el furor del pueblo se torna en buen humor.
Mientras en las habitaciones del Delfín Luis Carlos, se encontraba junto con la Duquesa de Luynes, la Princesa de Lamballe y el Duque de Choiseul, la Reina que temblaba de miedo por la vida de su marido. Ella insistía en que la dejaran salir para estar con él. Le dijeron que ella se expondría a una muerte segura. Ella decía: "¿Que puedo perder? Lo peor es que me maten. Mi deber me llama"
En este momento, aparecieron unos granaderos de los Hijos de Santo Tomás, que quedaban leales a su príncipe. Hicieron salir a la Reina, a Madame Royale y al Delfín a la sala del Consejo.
Poco después, desbaratando la puerta a hachazos, entraron los insurgentes.


Los granaderos colocaron al frente de María Antonieta y sus hijos, la mesa grande alrededor de la cual los ministros solían sesionar. La reina contempla sus caras lívidas, sus figuras rojas de sangre, los puños extendidos: una masa humana en ebullición, de la que a ella y sus hijos las separa una mesa solamente. “La reina está firme de pie, escriben Edmond et Jules de Goncourt, Madame Royale a su derecha, se abraza contra ella. El Delfín, abriendo sus grandes ojos como el niño que es, está a su izquierda. Los hombres, las mujeres, las picas, los gritos, los insultos, todo se vuelve contra la Reina. Uno de estos caníbales, muestra un puñado de papeles con la leyenda: “Para María Antonieta”. Otro le acerca colgando de una percha una muñeca. Otro, con sus ojos sobre la Reina que no baja la mirada jamás, adelanta un pedazo de carne en forma de corazón que sangra sobre una plancha”.
De forma brutal les colocan un gorro rojo a la Reina y a su hijo. Las mujeres ebrias le escupen al Delfín en su rostro sus vómitos ante lo cual Maria Antonieta sintió tanta vergüenza que se sonrojó. Ella dice con voz tranquila:
“¿Me habían visto ustedes alguna vez? ¿Qué mal les he hecho? Los han engañado: Yo soy Francesa. Yo me considero orgullosa cuando ustedes me quieren”.
Al escuchar esta voz dulce y triste, al ver esa mirada triste y bella, como una calma que sigue a la tempestad, el furor desaparece. La piedad se apodera de los corazones. La humanidad recobrar su imperio sobre la gente del pueblo, embrutecidos por el alcohol, llenos de calumnias. Aquellos que vomitaban sus iras a gritos, quedan silenciosos y sienten correr sus lágrimas por sus rostros:
“Estas mujeres están ebrias, grita el cervecero Santerre.
El eleva los hombros y se acerca a la mesa, donde él se recarga sobre los codos con una risa nerviosa. Pero he aquí que sus labios se cierran, pues a su vez, la Reina lo mira profundamente. El balbucea. ¿Será que también esta muy ebrio? El balbucea. Y conteniéndose dice: “¡Quítenle el gorro a este niño” volviéndose al Pequeño Delfín, “¿No ven qué calor tiene?
Al siguiente día, en la toma de armas del Palacio, le dirá a su madre:
“Maman, est-ce que hier n’e pas fini?” – “¿Mamá es que todavía es ayer?”
María Antonieta, presa de la angustia, lloraba y exclamaba: “Me matarán. ¿Qué será de mis hijos?
La reina más tarde escribiría al conde de Mercy-Argenteau:
“Usted conoce ya los eventos del 20 de junio, nuestra posición cada día se pone peor. No hay más que violencia y rabia por un lado, debilidad e inercia por el otro. No se puede contar con la Guardia Nacional ni con el ejército”.
En la Asamblea Nacional, un Vergniaud, un Brissot se levantan con violencia atacando lo que que llaman “las traiciones de la Corte” afirmando que la reina había sido la instigadora. “Una reina perversa, gritaba Marat, fanática de un rey imbécil, y lleva a sus lobeznos a la tiranía”.
Son las mismas ventanas de las Tullerías, sobre esta terraza des Feuillants donde, durante todo el siglo 18, se estuvieron reuniendo los más famosos novelistas, dando la opinión del día, los grupos hostiles con sus peroratas interrumpen las discusiones para gritar amenazas que vienen a herir los oídos de la Reina. Alla se colocan los vendedores que traen estampas inmundas que presentan a la Reina María Antonieta en escenas repugnantes. Ellos gritan los encabezados de los panfletos con todo el lodo que le lanzan encima la Reina, a pesar de su firmeza y su resignación, es obligada a retirarse al interior de sus apartamentos. Después, por momentos, ella recobra el valor. Ella quiere ir al jardín mismo, entre esta gente caminar y decirles:
“Yo les diré que los amo, murmura, les diré que yo soy Francesa... no seré yo Francesa, ¡Yo, la madre de un Delfín!
Después ella se retira a la pieza donde ella camina con paso afiebrado. Ella quisiera reencontrar sus ilusiones perdidas. Ella se siente impotente. Que podrá la voz de una mujer lanzada a la tempestad? La calumnia con cien mil voces puede sofocar la voz de ella, tiene a los órganos de la prensa, tiene a los griteríos de los clubs, tiene los rumores de los novelistas, y tiene al tribunal de la Asamblea.
-Continuaremos con el Segundo Asalto al Palacio de las Tullerías – Agosto 10, 1792.


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Nota: Entre los muchos conspiradores y traidores se encontraba el Alcalde de París, un tal Jerôme Pétion de Villeneuve, que facilitó con mucho gusto la entrada de la chusma al Palacio y permitió que la turbamulta insultara a los reyes y príncipes. Comenzó como diputado en los Estados Generales y atacó abiertamente a la Reina y a la Monarquía, pero como sucede casi siempre entre pillos y traidores, cayó de la gracia de sus compinches al perderlo su vanidad y ponerse a las patadas con el entonces poderosísimo sanguinario Carnicero de Arras, Robespierre, que lo acusó de saber y ocultar el proyecto de traición de Dumoriez. Al saberse declarado fuera de la ley en junio 2 de 1793 (casi un año después de su asqueroso papel en los eventos de junio 20,1792) huyó a Caen y comenzó a instigar una insurrección contra la Convención, fallando ésta, anduvo a salto de mata, ocultándose y justo un mes antes de la caída de Robespierre, sus compañeros proscritos, se dispersaron, terminando varios hechos prisioneros, otro decapitado y el cuerpo de su compañero Buzot y del mismo Pétion que se habían suicidado, fueron encontrados en un campo cerca de Saint Emilion, medio comidos por los lobos no sin antes haber expresado que se arrepentía enormemente de sus viles actos en contra de la Familia Real y su conciencia no lo dejaba en paz, quienes lo vieron días antes de su muerte aseguraron que este traidor había perdido la razón.

Un más que merecido final, no lo creen?








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lunes, junio 08, 2009

214 ANIVERSARIO LUCTUOSO DEL REY LUIS XVII



O, VOS QUI TRANSITIS PER VIAM, ATENDITE ET VIDETE SI EST DOLOR SICUT DOLOR MEUS . . .
Hoy se cumple un aniversario luctuoso más (214) del pequeño Rey Luis XVII, que según los registros del grupo de Acelerados que se hicieron del gobierno en Francia, marcan el 8 de junio, como el día de su fallecimiento.
Recordemos que este pequeño estuvo en las garras de esa caterva prácticamente desde 1791, cuando el Rey, su familia y varios de sus más leales colaboradores fueron capturados en el hecho conocido como “La Fuga de Varennes” y después de ser confinados al Palacio de los Azulejos (Tullerías), los enviaron a la Torre del Temple como prisioneros.
El pequeño Luis Carlos sufrió la muerte de su padre, una separación de lo más sádico de su madre y su familia y un confinamiento y trato inhumanos que terminaron por minar su salud, quebrantar su resistencia y acabar con su vida en medio de una oscuridad, insultos, tortura física y psicológica y un abandono inexplicablemente cruel en grado sumo.
Hoy, nos unimos con todo respeto y afecto a la conmemoración de este trágico suceso que vino a cimbrar los cimientos y el destino de Francia, de Europa y del mundo para mal.
Fue el 8 de junio de 1795 a las 14:45 horas que este inocente niño exhaló su último suspiro en la prisión en brazos del asistente del comisario que tenía a su cargo a Luis Carlos.
Rompiendo las órdenes del inhumano trato cuidadosamente diseñado para su maltrato, el comisario Etienne Lasné, al llegar a hacer su revisión ya que la noche anterior, Luis Carlos pasó la noche de su agonía, completamente solo, como lo estuvo desde el 16 de enero de 1794, al ver que el pequeño vivía sus últimos momentos, lo tomó en sus brazos; y el niño fiel a su educación Católica y buenos sentimientos, lo miró a los ojos, agradeciéndole su “buen trato” y su gesto, para pronunciar su frase final: “...Quisiera decirte que...” que quedó trunca, pues fué en ese momento que Lasné, narró que sintió como su cabecita cayó ya sin vida en el pecho del empleado de la prisión.
Su jefe el comisario Gomin, contó muchos años después, que varios comisarios, cada uno en secreto, lloró por la muerte de este inocente, al que maltrataron siguiendo las órdenes de los “jefes revolucionarios” . ¡¡Y pensar que existen miles de personas que veneran a esa caterva de bestias feroces!!
Lasné, a las horas, volvió a la celda donde yacía el cuerpecito de Luis Carlos y cuenta que levantó la sábana con la que estaba cubierto el pequeño y legítimo Rey de Francia y al mirarlo dijo que “Parecía un ángel dormido”.


***
Vaya todo nuestro respeto en los eventos que se están llevando a cabo por parte de los Monarquistas de Francia y de muchas personas que recordamos con afecto el martirio de este inocente, unos de los cuales son los que siguen:
MISAS DE RÉQUIEM
Junio 8, 2009
18:00 horas, Parroquia de Santa Isabel de Hungría, en el 195 de la Rue de Temple, París, 75003 Association Marais-Temple
19:00 horas, Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en la Basílica del Verbo Divino en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.- Nuestra querida amiga y lectora Laura Valdivia.
17:00 horas - Mi parroquia en una ciudad de México.- Maru

En la sentida Oda que Víctor Hugo le dedicó al Sol Robado se resume el tormento del pequeño Rey Mártir. La pueden leer aquí.

Y estaremos presentes con todo el corazón en espíritu y elevaremos nuestras más sentidas oraciones por el descanso del "Pequeño Rey Durmiente".-
"¿No os conmueve a cuantos pasáis por el camino? Mirad y ved si hay dolor como el mío". Lamentaciones 1-12


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lunes, mayo 11, 2009

MACABRO EPISODIO DEL CONDE DE PROVENZA Y LOS PRINCIPES LUIS JOSE XAVIER Y LUIS CARLOS

Siempre fue público y notorio el sentimiento que tuvo el Conde de Provenza hacia su hermano mayor, el Rey Luis XVI, al que calificaba como no apto para gobernar y nunca tuvo empacho en decirle a quien le prestara oídos para expresar que él sí tenía la capacidad de llevar las riendas del reino.
Igual, siempre se encargó, Luis Estanislao, de no ocultar jamás su fuerte antipatía por su cuñada, la Reina María Antonieta, una antipatía que llegó a profundidades increíbles, al grado de despreciar a sus sobrinos y coincidentemente, a los varones más que a las mujercitas.
Y decimos coincidentemente porque, de faltar el Rey, sería él quien automáticamente recibiría el cargo.
Si vemos en resumen los siguientes factores de ese odio y desprecio aquí están unos cuantos:
La Reina María Antonieta no simpatizó nunca con él y en cambio se llevó de maravilla con el hermano menor, el Conde d’Artois, tanto que al nacer su primogénito, el Duque d’Angouleme, Luis Antonio, lo comprometieron con la primera hija de la Reina que aún no nacía y que sería María Teresa Carlota (Madame Royale).
La tardanza en consumarse el matrimonio entre Luis XVI y la Reina, que dieron lugar a muchos comentarios adversos contra ella, alimentaba las esperanzas de Luis Estanislao.
Se tardaron 8 años en consumar el matrimonio y el primer producto fue: ¡UNA NIÑA!
Por supuesto que esto lo hacía sentir ya tocar con la punta de los dedos el cetro y la corona.
Pero ¡Ay, dolor! En 1781, llega el ansiado Delfín: Luis José Xavier, desbaratando el castillo de ilusiones de Luis Estanislao.
Otro golpe que contribuyó a la gran amargura y todavía más profundo odio en contra de la Reina, fue que, la esposa de Luis Estanislao, después de varios abortos, no pudo ya concebir hijos, quedando él sin esperanza de tener herederos.
Tanto que sin importarle los sentimientos de su hermano mayor y mucho menos el honor, repetía con saña que el Primer Delfín podría no ser hijo de Luis XVI, sino del Duque de Coigny.
Igual, a la llegada en 1785 del que sería Segundo Delfín y nuestro Sol Robado, Luis Carlos, al mandarlo este acontecimiento al tercer lugar en la línea de sucesión, con amargura repetía, por todos lados, que este niño podría ser hijo del Conde Axel von Fersen, por la cercana amistad y gran admiración que von Fersen sentía por la Reina.
Uno de los rumores que se dice corrió en la corte a escasos días del nacimiento de Luis Carlos, fue uno muy escalofriante:

Contó el Conde de Provenza, que al entrar a sus habitaciones, uno de sus asistentes le comentó que había aparecido un sobre dirigido a él, con el señalamiento de que era “Personal”. El Conde tomó el sobre y lo abrió, sacando otro sobre, igualmente, dirigido a él y que agregaba “Debes de estar solo”, por lo que le pidió a su asistente salir de la habitación.
Ya en total soledad y al desdoblar la hoja del mensaje leyó las siguientes palabras:

“Tú no te preocupes, los dos príncipes, supuestos herederos de la Corona, no vivirán el tiempo suficiente para llegar a reinar, pues serás tú el que lleve el título de Rey”

y, según se dijo, firmaba “La Muerte” y le anticipaba no tratar siquiera de investigar quien podía haber llevado ese mensaje a su habitación, con la amenaza de que si lo hacía perdería la vida.
Verdad o mentira del Conde de Provenza, los hechos nos indican que ninguno de los príncipes reinó, pues aunque Luis Carlos, fue proclamado Rey, tanto en la prisión por su madre, tía y hermana, y en el exilio por el propio Luis Estanislao, además de que fue reconocido como el monarca legítimo de Francia por todas las potencias extranjeras, incluyendo los Estados Unidos, nunca reinó de facto.
Todo esto contribuyó a que a su regreso en 1814 a Francia, después de la estruendosa caída de Napoleón, jamás se hicieron intentos serios por buscar el paradero de los restos de Luis Carlos. Tanto así que jamás se le rindieron homenajes ni se celebraron misas, por lo menos por parte del gobierno monárquico de Luis XVIII. Unos años después, precisamente, el 8 de junio, aniversario de la muerte del pequeño Luis Carlos, se celebró fastuoso baile en la corte, siendo esto incomprensible causando escándalo tanto en la opinión pública en Francia como en toda Europa y mucho más por las circunstancias que rodearon el deceso del niño.
A la princesa Madame Royale, es obvio que la aceptó por motivos políticos, pues en la situación en la que se encontraba quien más podía darle el espaldarazo de legitimidad y que necesitaba.
También hubo enormes sospechas de que, tal vez, al estar en negociaciones secretas con los Acelerados, uno de los acuerdos haya sido desaparecer a Luis Carlos, y no dejar el mínimo rastro, tanto así que se insistió que cuando María Teresa, ya instalados los Borbón de nuevo en Francia, buscaba afanosamente cualquier indicio por mínimo que fuera para encontrar a su hermanito, y lo hacía a ¡¡¡ espaldas de su tío!!!. En esas búsquedas oyó decir que Jeanne la viuda del zapatero Antoine Simón (quienes lo tuvieron como sirviente a Luis Carlos en El Temple de julio de 1793 a enero de 1794) contaba que ellos lo habían sacado de la prisión escondido en una cesta de ropa sucia, Madame Royale fue a visitarla al hospital de los Incurables, días después se presentaron agentes del gobierno de Luis XVIII a visitar a la viuda y ésta calló para siempre. La viuda Simón ya no quiso dar más datos de lo que por años había propalado a los cuatro vientos.
Cuando se hablaba del pequeño Luis Carlos en reuniones de la corte, Luis XVIII se refería a él como “¡Ah, sí! ese chiquillo, el hijo de von Fersen”.
Próximamente incluiremos la biografía y detalles del Rey Luis XVIII en donde veremos cuán duro fue con su hermano, el Rey Luis XVI, al grado de que hubo grandes sospechas de que estuvo a punto de aliarse con los Acelerados. (Recordemos que seguía los pasos del Duque d’Orleans, Felipe Igualdad, con el mismo propósito: ceñirse la corona). Se cuenta también que después de que Luis XVI envió a sus dos hermanos y sobrinos fuera de Francia, para conservar la dinastía pues sospechaba que él y Luis Carlos serían asesinados, también pudiera haber dejado un escrito en el que, por su comportamiento en contra de él, lo excluía de la línea de sucesión.

Parece ser que por todo lo anterior a Luis XVIII no le costó ningún trabajo concertar el acuerdo, entre muchos, con los Acelerados que quedaban en el gobierno, al caer Napoleón, de no perseguir y mucho menos castigar a los que atormentaron y asesinaron a su hermano el Rey Luis XVI, a la Reina, al pequeño Luis Carlos ni a su propia hermana Madame Elisabeth: todo con tal de gobernar. Y los sanguinarios Aceleradors que se autoproclamaban orgullosamente como "Regicidas" , entre ellos Fouché, vivieron felices, ricos y libres de culpa. Y Luis Estanislao, ex Conde de Provenza, ya Luis XVIII logró reinar durante 10 años, sucediéndolo el hermano menor, Carlos Felipe, ex Conde d'Artois, y suegro de Madame Royale, como Carlos X.
Una de las virtudes que se le reconocen a Luis Estanislao es que tenía gran habilidad para la política.

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-Última imagen (perfil) del Rey en vida y en prisión ¡Qué personalidad tan fuerte irradiando autoridad y majestad!-

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